19 de June del 2017

Cómo prevenir el mal aliento

Este proceso de descomposición genera gases de mal olor, conocidos como compuestos volátiles de azufre. Para prevenir o tratar la halitosis, la higiene bucal es de máxima importancia, entendiendo esta como el cepillado dental, junto con la higiene interdental diaria y locutorio, para alcanzar las zonas que no son accesibles con el cepillo.

 

Dejar de fumar, no beber alcohol y limitar el consumo de alimentos que favorecen al mal aliento, como el ajo y la cebolla, son los principales factores de riesgo evitables.

Si la halitosis se resiste a desaparecer, podemos hacer uso de algunos remedios para ayudar a mantener el olor a raya. Siempre y cuando lo combinemos con una higiene bucal adecuada.

· Después de cada comida, masticar un trozo de limón con cáscara durante dos minutos.

· Tomar de vez en cuando caramelos o chicles de menta sin azúcar.

· No permanecer mucho tiempo sin ingerir algún alimento; entre comidas, comer una manzana o zanahoria.

· Preparar una infusión, hirviendo durante 10 minutos una cucharada de hierbabuena en una taza de agua. Tomarla después de comer.

· Al cepillar los dientes, no olvidar las encías y la lengua. Reemplazar el cepillo con asiduidad.

· Hervir varias ramitas de perejil con dos o tres clavos enteros, en dos tazas de agua. Revolver la mezcla mientras se enfría, colarla y emplear el líquido para enjuagar la boca varias veces al día.

· Mascar unas ramas de apio de vez en cuando; el apio refresca la boca y combate el mal aliento.

· Existen muchas hierbas cuyas propiedades aromáticas las hacen idóneas para evitar la halitosis como el perejil, la menta, el eucalipto, el tomillo, la salvia o el romero. Puede servirse de infusiones hirviéndolas durante 15 minutos o mascar directamente algunas hojas.

· Si el mal aliento se debe a problemas digestivos, pueden emplear semillas de cardamomo (masticarlas lentamente después de la comida limpia la boca y elimina el mal olor de otros alimentos) o infusiones  de hierbas digestivas como el hinojo, poleo, el anís o la manzanilla.

Si sufre de gingivitis o periodontitis, su boca contiene una cantidad adicional de bacterias que contribuyen al mal aliento. En estos casos, es necesario un tratamiento profesional de la enfermedad en cuestión para curar el mal aliento.